
TRADUCCIÓN
Caos visual, auditivo, densidad poblacional dispareja, unos corredores vacios, uno que otro corrillo alejados del bullicio y otros espacios atiborrados de gente de diferentes tipos, por un lado estudiantes, colegiales, profesores, médicos, , todos sin saber qué hacer, que mirar, que decir, tratando de captar doscientos años de historia que no vivimos, que no percibimos en su totalidad; y por otro personal de apoyo ataviado con vestidos se supone de la época realizando acciones encaminadas a enseñar, a mostrar y recrear un momento histórico en el que aconteció un cambio que no sabemos si fue positivo o negativo, unos lo critican otros lo defienden; a mi parecer no hay mal que por bien no venga, y todo cambio favorece, por supuesto que trae contraindicaciones, como las drogas, pero alivia los dolores.
Festino convertido en caos, en una especie de plaza improvisada con toldos atendidos por gente disfrazada de campesina, las mesas mostraban productos típicos; algunos tal vez de la época, otros tradicionales, tales como almojábanas, achiras, envueltos, arepas y buñuelos; Se sumaba a la ambientación algunos objetos representativos de nuestra tierra, bultos de fique con papas incluso ennegrecidas aún por la tierra negra de nuestros campos, totumas, cabuya, no podía faltar el jabón rey y el jabón de tierra, con sus olores característicos y penetrantes, que llevan la memoria a cualquier habitante pueblerino. Como cualquier plaza de nuestra amada patria, se entremezclan los olores anteriores con olores más agradables y provocativos como el olor a mazorca asada, dulces típicos, como panelitas, dulce de tomate de árbol y mora, y variados almibares; olor a frutas madura, piña, papaya, coco, entre otras.
La Plazoleta Fundadores trasformada en tarima para comparsas con diferentes tipos de música, indígena, bambuco, etc. Adicional personas contratadas y disfrazadas para entretener y alegrar el momento, el publico dispuesto al espectáculo, por los alrededores demostraciones de juegos típicos como trompo, tejo y coca. Y quien sabe que más actividades sorpresa, que me perdí.